Anécdota...
9:00AM
Era la mañana de un día lunes cualquiera, acababa de abrir la cafetería. Y la amable tía del negocio abrió la caja. Era un buen momento para un café. Con mi compañero y amigo el señor Ruiz Ortuzar, conversábamos de lo provechosa que era la clase de Comunicación Estratégica (?) con el profesor Esp&·%"inola. En ese momento, como un F-16, una inocente paloma intentaba salir del "acuario" del hall central. Una y otra vez chocaba contra los vidrios de la cafetería, sin encontrar la diminuta ventana abierta que se encontraba en el último piso del edificio. Un último golpe hizo que la paloma estrellara su cabeza cuan Jackass en una de las ventanas, cayendo imediatamente al suelo. El espectáculo fue triste. En ese momento el profesor M@rcelo Ort%z, entraba a la sala, rápidamente y con la mirada fija en la paloma, entramos a clases (ésta última frase, léase imaginando un piano melancólico).
17:30PM
Después de una larga jornada de clases, fuimos a la cafetería nuevamente por otro café. Nuestra sorpresa fue gigantesca al ver el cuerpo de la paloma aún dentro de la cafetería (a un costado del negocio para ser más exacto). Apenas diviso a la paloma, hablo con la amable y gentil señora que atiende el bazar y exclamo:
- ¡Disculpa!, tienes una paloma muerta en la cafetería. Con una mirada inexpresiva, la señora de la cafetería me contesta <¿Y qué quieres que haga yo?> . La respuesta salió de mis labios de forma natural, el razonamiento era obvio : Eh... ¿qué la recojas ponte tu?. La mujer, vestida con ese polar verde y amarillo (tipo buzo de selección Brasileña) refuta : "¡ah no se ná yo!. no es pega mía".
Sin saber que hacer, me dirijo a uno de los guardias que se encontraban en portería y le expliqué que fue lo que sucedió. Ágilmente, éste se acercó al "sitio del suceso", donde tocó a la paloma para ver si tenía signos vitales. Su respuesta fue negativa. "Ha fallecido la pobre" , dijo.
La señora del negocio, quedó mirando la escena, mientras una de las niñas de verde recogía la paloma con la misma pala y escoba con la que barren la cafetería, para luego tirarla a la basura del mismo recinto.
Al otro día, aún se podían encontrar las plumas del ave en el suelo. ¿Se habrá transformado esa paloma en un aliado con queso caliente y en pan añejo? o ¿simplemente en una empanada carne-queso? Lo dejo a la imaginación. Lo que si sé es que un animal muerto en la cafetería, víctima de un encubrimiento de su muerte no es lo más higiénico que he presenciado.
Saludos!
Atte. Un estudiante con asco.

4 comentarios:
Eso es verdad .. Yo estuve presente el día del suceso.
jahjahjah me cago de la risa, y sigo comiendo cositas ahi :D
estaba rico el ave pimiento...
jajaja notable
Y tan wena onda que se portaban conmigo aveces... ahora me qeda claro qe dejan arto qe desear esas personas... si esque lo son porque esa actitud que muetran con los alumnos no es pa naa aceptable..
....aaaaggg wna cssm las kago la pulenta ! xD
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